Priddy oggies {Empanadas de carne, queso y manzana}

lunes, 15 de diciembre de 2014


Navidad.... Navidad!!!! Época de excesos en todo. Excesos con la comida, con la bebida, con las compras y gastos. Demasiados excesos y eso no me gusta. En esta época se hace más visible de lo que muchos carecen y de lo que todos carecemos.
Porqué durante este mes, de repente, todos nos acordamos de amar al prójimo? Porqué solo (o casi) durante estas semanas pensamos en lo que les falta a los demás? Porqué durante estas semanas vivimos la exaltación de la amistad, generosidad y amor??... Estoy convencida de que, quien tiene buen corazón, lo tiene el resto del año, que nadie me interprete mal, pero... porqué en esta época, durante estas pocas semanas, recordamos con más fuerza que la bondad, la generosidad de corazón pueden iluminar el mundo? Porqué no probamos a sentirnos bien con nuestros actos más a menudo, por ejemplo, todo el año...

Esta receta no es de fiesta ... sigo en mi linea "Espíritu gruñón de la Navidad" y no cocino con glamour ;)...pero, sabéis para que son maravillosas estas empanadas????.. cuando os hayáis abrazado con todos vuestros seres queridos, hayáis tenido vuestro momento "exaltación del amor y amistad". Después de una cena regada con alguna que otra copa de vino, cava y cócteles. Cuando hayan pasado unas horas y vuestro cuerpo pida algo que roer desesperadamente.. estas pequeñas delicias tan sexys os estarán esperando con los brazos abiertos!
Porque no solo existe el antes y durante... También el después es importante y no solo hablo de comer empanadas! ;)


Fuente:"British Baking" de Paul Hollywood



Ingredientes para la masa:

- 450 gr de harina.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 115 gr de manteca de cerdo en trocitos.
- 75 gr de mantequilla fría en trocitos.
- 25 gr de queso parmesano rallado.
- 70/80 ml de agua fría.
- 1 huevo batido para pintar.




Ingredientes para el relleno:

- 300 gr de lomo de cerdo cortado en taquitos de 1 cm.
- 150 gr de panceta ahumada cortada en taquitos de 1 cm.
- 1 manzana pelada, descorazonada y cortada en taquitos de 1 cm.
- 1 cebolla mediana rallada.
- 75 gr de queso parmesano rallado.
- 2 cucharadas de perejil picado.
- Sal y pimienta.






Preparación:

- Para hacer la masa, mezclar la harina junto con la sal en un gran bol. Incorporar la manteca y mantequilla y trabajar con las yemas de los dedos hasta que el conjunto quede bien mezclado y tenga un aspecto arenoso. Añadir el parmesano rallado y mezclar.

- Incorporar el agua poco a poco, a la vez que amasamos hasta obtener una bola. Puede que no os haga falta incorporar toda el agua, o tal vez tengáis que añadir un poco más. Todo depende del grado de absorción de la harina empleada.
Envolver la bola de masa en papel film y dejar reposar en el frigorífico durante una hora aproximadamente.

- Mientras, mezclar en un gran bol todos los ingredientes del relleno. Salpimentar al gusto y reservar.

- Precalentar el horno a 200º y dividir la masa en porciones de unos 150 gramos (salen cinco y sobra un poco de masa). Amasar ligeramente una de las porciones y darle forma de bola. Estirar sobre una superficie ligeramente enharinada lo más finamente posible.

- Empleando un plato de unos 20 cm como guía, cortar un circulo de masa y disponer una quinta parte del relleno en el centro sin llegar a los extremos. Pintar con huevo batido el borde de la masa y cerrar sobre el relleno de modo que la unión quede mirando hacia arriba. Sellar haciendo un "repulgue" procurando que quede bien cerrado. Hacer un agujero con la punta de un cuchillo en la parte superior para permitir que salga el vapor. Pintar con el huevo batido y disponer sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Repetir con el resto de masa y relleno.

- Una vez todas las empanadas preparadas. Introducir en el horno precalentado e inmediatamente bajar la temperatura a 160º. Hornear durante unos 30 minutos, hasta que las empanadas se vean bien doradas y crujientes.




Feliz semana!!!!!!




19 comentarios:

Verónica dijo...

Jajajaja! Ay Juana, ¡me ha encantado tu espíritu gruñón de la Navidad! Tengo que darte la razón en que no nos podemos olvidar de que ciertos principios deberían de ser un básico en nuestras vidas y a mucha gente se le olvida. No obstante, a mí me encanta esta época ¡y eso que termino todos los años tirándome de los pelos entre tanta comilona, reunión y compromisos! Tu receta me está tentando para, precisamente, una comida que estamos organizando entre todos los primos. Cada uno llevará algo y estas empanadillas me parecen ideales para compartir. Un besazo

Mi toque en la cocina dijo...

Si te soy sincera, yo adoro la Navidad (y eso que mi madre es otro espíritu gruñón) La verdad es que esta época me recuerda muy a menudo lo afortunado que somos (pero no por las razones que todo el mundo piensa) Mi madre, desde que tenía 38 años (hace casi treinta años) ha padecido tres cánceres y da la casualidad que siempre ha salido del hospital justo para celebrar la navidad por lo que yo relaciono estas fechas con el mejor regalo que puedo recibir (mi madre en casa)
Es cierto que en esta época nos acordamos más de los que no tienen, pero vale más que los recordemos al menos una vez al año que olvidarnos siempre. Viendo en una isla tenemos mucha familia y amigos desperdigados por el mundo y ésta suele ser una época en la que por fin nos podemos volver a encontrar. Lo de las compras navideñas, la verdad es que me mata, esto sí que es consumismo puro y duro. El otro día veía el anuncio de "la otra carta" de Ikea y me encantó (no necesitamos tantas cosas)
Después de todo este rollo, ME ENCANTAN TUS EMPANADAS. Soy una apasionada de la mezcla de dulce y salado y estoy segura de que tu receta me tiene que encantar así que me la llevo mi querida y gruñona Juana.
Un besito desde Las Palmas y feliz semana.

ANA dijo...

Que bonitas te han quedado con esa cresta jeje. Besos!

Ana

mar dijo...

holaaaaaallllll
a mi también me pasa eso con la navidad, no me gusta lo que trae..es dinero y dinero y tonterías, aún así me gustan esos días en familia.
la receta me ha encantado que lo sepas. Decirte que todas las noches miro el ibro que me mandaste de cocina callejera y estoy a ver si cojo un diccionario y hago alguna jajajaja, tengo que retomar el english sí o sí. Un besazo pequeña tablespoon

KRIS dijo...

Creo que hace tiempo estas fiestas dejaron de ser las fiestas austeras en las que se reunía toda la familia alrededor de una mesa en la que compartían lo poco que cada uno tuviera pero siempre felices y cantando villancicos, han pasado a ser fiestas, puramente comerciales, fiestas que incitan a un consumo masivo, de alimentos, regalos y demás, a pesar de mi mala memoria recuerdo muy bien ver en la calle a nuestros mayores con sus botellas de anís, panderetas, zambombas y sonajas cantando y alegrando el ambiente, eso ya no se ve, ahora sólo vemos gente corriendo de un sitio para otro, gente empujando por pillar regalos, y tristeza e incluso mucha pobreza.

Juana te voy a poner aquí el mensaje que dio ayer el Papa, es un mensaje que me tocó la fibra, porque me parece muy auténtico y bonito. Quizás no te guste, pero ... al hilo de lo que has dicho de la Navidad, me parece un mensaje precioso.

"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor."

Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma.

El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.

Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.

Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.

La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.

Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien.

La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.

El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.

La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.

La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras.

La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.

Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad.

Y en cuanto a tus empanadas, me parecen deliciosas y preciosas !!! Tanto que ... ya se lo que voy a comer mañana, esto acompañado de una deliciosa sopa harán que te sienta más cerquita de mi

Besos mi niña , ya sabes que te quiero mucho.

São Ribeiro dijo...

Ficaram lindas e tem um recheio delicioso
Gostei muito mesmo
Boa semana
bjs

M. dijo...

¡¡Que ricas!!!
Mira que si las hago minis en versión aperitivo para Navidad... jajaja
Yo creo que como dices tú, el que tiene buenos sentimientos los tiene todo el año, pero también creo que algunos más vale que tengan buenos sentimientos al menos algunos días al año que nunca y otros, qué le vamos a hacer, ni siquiera por estas fechas ni por ninguna otra a lo largo del año son capaces de un poco de bondad o de ser empáticos y abrir sus corazones. Por el momento me quedo mirando el lado positivo y con que más vale un poco de buen sentimiento generalizado aunque sea casi por imposición en algunos casos, que nada.
¡¡BESOS!!
Marhya (enmilbatallas.com)

Evelyn dijo...

Qué te voy a decir yo que me encanta la navidad. Vengo de familia sencilla, marinera y con lo necesario para vivir. Las navidades en mi casa nunca se celebraron por todo lo alto, aunque tampoco faltó nada, con cinco hijas no había todo lo que pedías, pero no faltó la ilusión. Como todas las fiestas es una época muy comercial, pero a mi me encanta el ambiente navideño, decoraciones, villancicos, reuniones, la alegría de mis sobrinas... la ilusión de los niños, que al crecer, en mayor o menor medida desaparece. Para mi la navidad es ilusión, que al menos por unas semanas, vuelves a recuperar. ¿Y que es la vida sin ilusión? Estas empanadillas me ilusionan y mucho, me encanta el toque de la manzana. Besiños.

G-unspoken dijo...

Creo que en estas fechas te sale, como a mí, la vena Mrs. Scrooge. Estos días me resultan cada año más falsos, más llenos de hipocresía en todos los sentidos. Sigo sin saber por qué no hablamos de solidaridad y amor al prójimo en febrero, mayo, septiembre...no entiendo el afán de la gente en gastarse lo que no tiene...en cogerse los siete males a base de comer como si no fueran a hacerlo ya más durante dos meses...no sé, todas esas "costumbres" no van conmigo. Yo no soy así, no me educaron así, y todo ello me llama cada año más la atención. Este sábado en mi entrada hice una reflexión en relación a otro de los anuncios de Ikea, échale un vistazo, seguro que estás conmigo ;). Besazos (Y de la empanada no digo nada porque ya está dicho todo ;) ).

Rosa Maria Romero dijo...

Cuanta razón tienes espíritu gruñón de la Navidad !!!!!! ;-) y me refiero en todo, no se esta exaltación de la amistad y el amor en 15 días y el resto del año si te he visto no me acuerdo !!!! Prefiero mil veces ser más sencillita el resto del año y tener cerca de mi a las personas que quiero, tu, entre las más queridas ;-). Por supuesto, caigo en la tentación de hacer algún extraordinario, pero mucho más por las caras de mis cachorros, por más grandes que sean el brillo en los ojos estos días no se les quita, siguen rompiendo los papeles de regalo a tirones !!!!! Soy feliz en esos momentos, así que caigo todos los años !!!!!! ;-) . Una cosa que tampoco olvido es el día después, mi madre siempre nos dejaba una ensaladilla enorme y caldito del puchero, más las sobras, pero tus empanaditas me parecen tan propias y perfectas para picar después de una noche loca (con cava o cerveza y una banqueta , que mas dá jajajajaja) que las hago seguro este año, ya te he robado la receta jijijiji.
Amiga mia, aunque nos sigamos viendo por otros sitios y cotorreemos, me despido del Blog hasta después de las fiestas y aunque estés gruñona, yo te deseo unos maravillosos días con todos tus seres más queridos, sabes que te quiero mucho, mucho y te deseo lo mejor. <3

LA COCINERA DE BETULO dijo...

Tienes mucha razón, demasiada, por qué solo en Navidad hay que ser buenos con el prójimo? No sé la respuesta!
Pero si sé que estas empanadillas tienen muy buen aspecto, te han quedado muy bonitas y claro si encima el relleno es tan bueno, seguro que apetecen más que otros platos más sofisticados.
Besos linda Juana!!

Dolores-MiGranDiversion dijo...

Jajaj me parto "No cocino con glamour" pero mi niña tu sabes lo que dices!!! jajaja
Tremendas estas empanadas y con la masa casera mas todavia
Bss

Aisha dijo...

Pues ya somos dos espíritus gruñones y sin glamour navideño en la cocina :P jajajaajajaja
Como mis padres en estas fechas trabajan (lo han hecho siempre) nos quedamos en Holanda, por lo que ni consumismo regalero, ni de comida, ni de nada.... por eso estoy pensando en darme un homenaje de esas empanadillas que me han vuelto loca :)
besos

Ana Melm dijo...

Ayyyyyyyyyyyy si te contara! Bueno, que te cuento!

Hace años que colaboro con una entidad que hace lo que se llaman "rutas de calor y café" con personas sin hogar. El objetivo de la entidad es transformar la sociedad, y para ello se apoya en ciertos pilares (no me enrollo) y uno de ellos es la exclusión social, aunque hacemos más cosas en más ámbitos (ecología, buenos tratos...).

Formamos parte del foro técnico de personas sin hogar de Madrid, y andamos en todos los fregaos exigiendo a las instituciones que den soluciones. Vamos, que no es el plan de "dar café a los pobres" que nos encontramos en otros colectivos aparentemente similares.

Y en la última reunión lo andábamos comentando. Llega la navidad, y las zonas donde solemos visitar a las personas que viven en situación de calle para ofrecerles un café, y charlar con ellos un ratito, son un desfile de lavados de conciencia.

Es terrible. No te imaginas lo que es ir a ciertos lugares y que te cuenten (porque como hablamos siempre con ellos, tenemos una charla, les conocemos por sus nombres y ellos a nosotros, nos cuentan estas cosas en confianza) "pues mira, ya echabamos de menos vuestro café. Acaba de irse el cura que trae la cena, luego han venido las monjitas con un trozo de bollo, después nosequién con mantas y nosecuantos con calcetines ¿quieres unos calcetines? tengo muchos y no los puedo guardar - pero yo esperaba vuestro café ¿cómo va la ruta hoy?"

Es tan agobiante que a veces pasamos super tarde para que la zona esté tranquila y no andar a codazos con otros colectivos. Desde un grupo de pánfilos de una gran empresa que venían a hacer "un poco de obra social" repartiendo ... sandwiches mixtos (uaaauuuuu sobre todo si eres musulmán o vegetariano) y bricks de leche (joder casi le pregunto al idiota en cuestión si pensaba calentarles la leche en su casa y bajársela a la calle) hasta un cura que nos ofreció "repartirnos a los pobres" a lo cual casi recibe un derechazo - pero me contuve que los tíos con sotana me imponen cierto respeto.

Pues eso... luego pasan reyes, las calles se llenan de roscones, y a mediados de enero pasamos por nuestras zonas habituales y la mitad de la gente te pide un bocadillo porque no ha cenado.

Y así cada año.

imaginacion dijo...

Me han encantado tus empanadillas. La masa se la ve deliciosa y no digo nada del relleno; pero lo de el espíritu gruñón, creo que ahí me identifico bastante...
Felices días,

Pamela dijo...

MI niña preciosa! Te doy, como siempre, toda la razón. No estoy con aquello de repentinamente volvernos buenitos, generosos y hasta solidarios, sólo por que es diciembre. Todo el año deberíamos ser iguales, es que la humanidad duerme mal con su conciencia y en diciembre tratan de tranquilizarla un poco, a mi tampoco me vienen bien estos excesos, para nada, pero no por eso no hago una que otra galletita para alegrar la vida de los hijos y nietos. Ahora, a las empanadas: El día que yo consiga este repulgue perfecto seré más feliz aún de lo que soy, sé que debo perseverar, esta receta es una muy buena excusa! BESOTES

Manoli Diaz dijo...

Hola Juana querida, cuanta razón tienes que en las navidades es cuando nos acordamos del prójimo, como si después no nos siguieran necesitando, esta es una sociedad de consumo y hasta en la caridad se nota, bueno espíritu gruñón las empanadillas deliciosas y el repulgue me ha encantado, porque a mi no me sale así? yo las pienso preparar para después de las comilonas, cuando el cuerpo pida roer, ja,ja,ja.
Un besito y feliz semana.
Por cierto, tienes un premio en mi blog, espero que te guste.

abril dijo...

Cariño, tienes toda la razón.. pero toda. Pero también es cierto que el cuerpo necesita pequeños empujes, pequeños pellizcos que nos recuerdan las personas qué debemos ser. Es como el amor... es la discusión de siempre...debe existir San Valentín? Pues para mi si...todo lo que nos saca de la monotonía, nos recuerda que existió un día de mariposas en el estómago, en que no había un mundo en que no estuvieran sus manos.... hace que renazca un poco en nosotros ese sentimiento, que le saquemos el polvo, que lo avivemos...no sé, nos devuelve a las personas que queremos ser. Creo que la Navidad funciona de igual manera. Aunque no debería pararse después del día de Reyes, cuando la gente baja a la calle los árboles y las cajas vacías de los grandes regalos que han recibido, y los deja de cualquier manera, sin pensar en la gente que saldrá temprano a trabajar, o al barrendero que tiene que recoger lo que no le pertoca, o enfin.... No podemos evitar que la ostentación, la exageración, la vanidad y la exhibición indecente llenen el mundo y las portadas...pero si podemos saber dentro de nosotros mismos que eso es lo que NO queremos y SI necesitamos amar y ser amados con ilusión, fé y bondad. buff....que discursito.
Feliz Navidad #misonrisasexy...no faltes nunca con todo ese enanito gruñon que vive en ti... nos haces pensar en los límites

Liliana Fuchs dijo...

Los excesos porque sí son la peor cara de la Navidad, eso es cierto, y me da pena verlo.... Pero al menos en casa intentamos no caer en ello, o no tanto :). Lo que sí me da rabia es eso de que parece que el resto del año nos olvidamos de la solidaridad; claro que está bien acordarse de la gente que más necesita nuestra ayuda en estas fechas, pero que dure todo el año! Sobre todo miro a los políticos, ejem ¬¬U.
Pues tus empanadas sí que me parecen totalmentenavideñas, qué pinta!! Y eso que el relleno no es para nada mi estilo, pero jo, gritan cómeme :P.

Un abrazo

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